Mantenimiento y Solicitudes
Convierte cada inquietud de los residentes en una interacción registrada, resuelta y medible. Las solicitudes de servicio de Mirigi reemplazan los correos perdidos, los hilos dispersos de WhatsApp y las quejas verbales en los pasillos con un único canal que los residentes realmente disfrutan usar. Desde un problema de mantenimiento hasta la reserva de un amenity, cada solicitud llega a la persona correcta, a tiempo, con un registro completo de lo realizado. El resultado son resoluciones más rápidas, residentes más felices y un equipo de administración que por fin tiene visibilidad sobre las operaciones diarias.
Los residentes envían solicitudes en segundos, ya sea a través de formularios totalmente personalizables en su pantalla táctil del hogar o en su smartphone, o simplemente hablando con Miri, el conserje de IA del edificio, en lenguaje natural. Los formularios se definen por edificio y por idioma, de modo que cada residente ve las opciones correctas en su propia lengua. Ya sea para reportar una fuga, reservar la terraza, avisar de una entrega o presentar una queja, la experiencia se mantiene sencilla y consistente.
Detrás de escena, cada solicitud sigue un ciclo de vida claro — pendiente, en progreso y cerrada — con la opción de reabrir si el residente no está satisfecho con la resolución. El personal confirma una solicitud para asumirla formalmente, la asigna a un rol específico, intercambia comentarios públicos o internos y la cierra con una nota de resolución obligatoria. Las solicitudes se enrutan automáticamente al rol del personal configurado, y una cadena de escalamiento garantiza que todo lo que quede sin atender suba antes de convertirse en un problema. Una escala opcional de prioridad de 1 a 5, el filtrado en tiempo real por estado, tipo o búsqueda de texto completo, y una alerta sonora de solicitudes pendientes mantienen a los equipos de recepción enfocados en lo más importante.
La responsabilidad está integrada. Los residentes reciben notificaciones push en el momento en que el personal confirma, comenta o actualiza su solicitud, y la conversación queda adjunta al ticket. Cada acción — creación, asignación, escalamiento, cierre, reapertura — se registra como un evento con marca de tiempo, dando a los administradores un rastro de auditoría completo y transformando las solicitudes informales en un servicio profesional y medible.