Encuestas Digitales
La gobernanza avanza más rápido cuando cada unidad tiene una forma clara y sin fricción de opinar. El Sistema de Encuestas Digitales de Mirigi convierte las decisiones de todo el edificio — desde renovaciones del lobby hasta aprobaciones de cuotas — en votos estructurados y trazables que los residentes pueden responder en segundos. Los votos se emiten por unidad, con recuentos ponderados por unidad opcionales para que las participaciones mayores cuenten proporcionalmente junto al conteo estándar de un voto por unidad. Los residentes participan desde paneles empotrados, tabletas, dispositivos móviles, la interfaz web, o simplemente hablando con Miri, el conserje con IA. El resultado es mayor participación, decisiones defendibles y un registro duradero de la respuesta de cada unidad.
Para el personal, el sistema está diseñado para control y confianza. Las encuestas admiten dos formatos: opción múltiple (de respuesta única o múltiple, con topes y unicidad aplicados en el servidor) y calificaciones de escala lineal con mínimo y máximo configurables. La audiencia puede dirigirse a todas las unidades, un piso específico, una línea de ascensor o una lista de unidades seleccionadas a mano, y cada encuesta se ejecuta en una ventana programada que recorre los estados borrador, en curso y finalizada. El voto de cada unidad queda bloqueado al enviarse: el backend mantiene un bloqueo por encuesta y revisa las respuestas previas dentro de una transacción, eliminando condiciones de carrera y doble conteo. Las encuestas pueden marcarse como obligatorias, los resultados hacerse públicos o privados, y el panel en vivo muestra totales y porcentajes con gráficos de columnas claros — con un recuento ponderado paralelo cuando está habilitado el voto por peso de unidad. Una lista detallada de respuestas por unidad cierra el ciclo para revisión y seguimiento.
Para los residentes, la participación es fácil e inclusiva. Las papeletas son multilingües — título, descripción y cada opción se almacenan por idioma, de modo que cada residente lee la encuesta en su propia lengua mientras los índices de respuesta permanecen consistentes entre traducciones. Cualquiera puede pedirle a Miri que lea las encuestas abiertas en voz alta y emita el voto de su unidad en lenguaje natural; aplican las mismas reglas de elegibilidad, bloqueo y un voto por unidad. El resultado es una comunidad donde cada unidad es escuchada, y cada decisión resiste el escrutinio.